Testamento en tiempos del coronavirus

16.10.2020

El testamento

Otorgar testamento supone ordenar el destino del patrimonio de una persona para después de su muerte —con carácter general, pues puede el causante establecer también disposiciones de contenido personal como el reconocimiento de un hijo, por ejemplo—. Se trata, por tanto, de la última voluntad de una persona expresada en vida, que habrá de respetarse después de su fallecimiento siendo ésta la razón por la que la Ley establece unos rigurosos requisitos para garantizar que esa voluntad está formada libremente.

Nuestro Código Civil en su artículo 676 reconoce con carácter general dos clases de testamentos:  los comunes y los especiales. No obstante, regula igualmente otras clases de testamentos que podemos llamar “especiales” y que establecen una flexibilización de las formalidades por la excepcionalidad de las circunstancias como sería una pandemia como el COVID-19. Sí, el artículo 701 del Código Civil recoge ¡el testamento en caso de epidemia!

El testamento ¿en tiempos de COVID?

Un testamento otorgado en caso de epidemia goza de dos excepciones a la forma ordinaria de testar: i) no será necesaria la intervención de Notario en el momento del otorgamiento y ii) los testigos podrán ser menores de edad pero mayores de 16 años (frente a la regla general del art. 681 CC). La urgencia de la situación puede dar lugar a que una persona tenga que acudir a esta forma atípica de testar, lo que resulta legítimo y válido conforme a nuestro ordenamiento jurídico, donde las pandemias como el coronavirus eran algo más comunes que en nuestros días. Ahora bien, debemos recordar que esta flexibilidad requiere que, en caso de producirse el fallecimiento del testador durante tales circunstancias, se tramite un procedimiento posterior para que ese testamento despliegue sus efectos.

Procedimiento para que un testamento otorgado por el coronavirus tenga efectos

El procedimiento que se pone en marcha para que el testamento otorgado durante el COVID-19 con los requisitos arriba enunciados trata de garantizar la voluntad libre del finado. Se trata de un procedimiento rápido y sencillo que se tramita ante Notario (no interviene en el otorgamiento, como decíamos anteriormente, pero sí a posteriori) conforme a los artículos 64 y 65 de la Ley del Notariado.

¿Quién tiene que promover este procedimiento?

Los interesados. Se trata, como acabamos de señalar, de un procedimiento de jurisdicción voluntaria que debe iniciarse a instancia de las partes no pudiendo intervenir el Notario de oficio.

¿De qué plazo disponemos para iniciar este procedimiento?

El Código Civil establece, en su artículo 703, que habiendo fallecido la persona durante el periodo de epidemia los interesados deben acudir al Notario competente dentro de los tres meses siguientes al fallecimiento.

¿Si otorgué testamento durante el coronavirus, vale para siempre?

No. Si has otorgado un testamento durante el COVID usando las reglas excepcionales descritas, se trata de un testamento excepcional, por lo que, desaparecida la pandemia, pierde eficacia transcurridos dos meses desde que cesó la misma habiendo sobrevivido el otorgante.

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